¿Qué tienen que ver las escobas con los reyes de Inglaterra?

Hoy ya nada, pero en el sigo XII, unos años después de la conquista normanda de Inglaterra, el rey Enrique I murió sin descendencia masculina y la guerra civil se instaló entre los posibles pretendientes. Uno de estos pretendientes fue el futuro Enrique II que inauguró en Inglaterra la dinastía Angevina o Plantagenet ¿Qué significan estos dos palabros? Y más importante ¿Qué tienen que ver con las escobas? 

Angevino es sencillamente el gentilicio de los procedentes de Anjou, un condado fundado en el siglo X que queda al sur de Normandía y al este de Bretaña. Y fue precisamente un conde de Anjou, Godofredo V, quien desposó a la única hija de Enrique I y tuvo con ella el hijo que más tarde sería Enrique II de Inglaterrra.

Lo de Plantagenet es un poco más exótico no obstante sencillo. Planta- viene de planta y –genet viene de genista. El bueno de Godofredo seguramente pensaba que estaba muy guapo con una flor de genista en la oreja pero los cortesanos de su suegro no podían parar de reir al verlo y le apodaron de este modo. Su hijo y todos sus descendientes heredaron este curioso apelativo. 

Ya solo nos queda explicar lo de las escobas. Todo el que no sea de pueblo seguramente ignorará que en el medio rural se usan ramas de retama atadas entre si a modo de escobas. De hecho a menudo se utiliza la palabra escoba para referirse a la propia planta y así se oye decir “que bonitas flores han echado este año las escobas”. Por eso debía ser muy gracioso ver a todo un conde de Anjou adornado con una ramita de escoba (o sea, de retama (o sea, de genista)).

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¿Alguna vez estuvieron Francia y Alemania bajo el mismo rey?

Había una vez un rey que fue tan grande tan grande que todos le llamaban El Grande. Como se llamaba Carlos y hoy ya nadie sabe Latín, le llamamos Carlomagno. Carlomagno culminó la ascensión a la gloria de una familia en la que el abuelo había sido mayordomo del rey, el padre se hizo rey y el hijo se hizo emperador. ¿Por qué Carlomagno figura como Karl I de Alemania y Charles I de Francia en los árboles genealógicos de ambas monarquías?

El emperador Carlomagno heredo de su padre al nacer el título de rey de los Francos. A pesar de lo que pueda parecer por su nombre, el reino de los Francos era entonces mucho más de lo que hoy es Francia. De hecho los Francos eran originalmente un pueblo germánico autóctono de la rivera del Rin. Tras años de conquistas los reyes merovingios controlaron la Europa al norte de los Pirineos y al este del Rin. A esta herencia Carlomagno añadió Frisia y Sajonia, en el norte de Alemania; Carintia, en los Alpes orientales; Friul, Lombardía y Espoleto en Italia. Al morir Carlos el Grande, sólo sobrevivía uno de sus hijos así que la sucesión fue sencilla. El problema vino cuando hubo que repartir esa herencia entre los nietos. Los reyes Carolingios (como todos los reyes medievales) tenían grandes problemas para distinguir jurisdicción de propiedad y gobernaban sus estados como si fueran un cortijo. Por eso no les parecía extraño dividir sus dominios entre todos los herederos.

Así, la herencia de Carlomagno acabó rota en pedazos por le tratado de Verdún en 843. Carlos el Calvo obtuvo más o menos Francia, Luis el Germánico se quedó más o menos con Alemania y al pobre Lotario, aún siendo el primogénito, le dejaron una franja que comprendía el norte de Italia y lo que hoy es el Benelux. Este fue el punto de la Historia en que se separaron para siempre (exceptuando Napoleones y Hitlers) Francia y Alemania después de permanecer más o menos unidas desde la caída del Imperio Romano.

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¿Desde cuándo hay nacionalismo?

La respuesta más sencilla es desde siempre pero siendo un pelín más rigurosos vamos a necesitar por lo menos un par de entradas para explicarlo. Vamos a cambiar la pregunta por ¿Desde cuándo las naciones son estados?

Ahora estamos muy acostumbrados a pensar en términos de estado-nación y se nos olvida que en épocas pasadas el estado se identificaba con la Dinastía que lo gobernaba antes que con el pueblo que lo componía. Cuando los Reyes Católicos “unificaron” España lo único que hicieron realmente fue unificar las dinastías de (casi) todos los reinos peninsulares en un solo rey (su nieto Carlos I). En realidad cada reino siguió teniendo su ordenación administrativa y jurídica y solo tras muchos años de interdependencia y esfuerzos centralizadores de los Borbones, lo que muchos gustan hoy de llamar estado español se convirtió en eso, en estado. Y no hablemos ya del resto del “imperio dónde no se pone el sol”. Que todos esos territorios compartieran la cabeza coronada de Felipe II como monarca no los acercaba más de lo que están hoy.

Este hecho es común a todos los Imperios de la Edad Moderna (y de casi todas las edades). El ejemplo más claro es el Sacro Imperio Romano Germánico y su primo hermano el Imperio Austríaco que agrupaban entre los dos casi todas las naciones de Europa (suizos, belgas, holandeses, checos, polacos, croatas, eslovenos, eslovacos, serbios, prusianos, austríacos, húngaros, bávaros, alemanes, italianos, franceses, …). Pero no se escapan de esta característica el Imperio Británico, el Ruso, el Otomano o el Napoleónico. Lo que decidieran los Habsburgo, Borbón, Hohenzollern, Romanov y Hannover iba a misa en la vieja Europa. Nunca fue esto tan patente como en el Congreso de Viena. Tras los desmanes de Napoleón, todas las Dinastías de Europa acordaron seguir dando la espalda a los pueblos y olvidar cosas tan molestas como la revolución francesa.

Este coitus interruptus de libertad encendió en los pueblos de Europa un sentimiento nacionalista que se opuso al modelo estado-dinastía imperante. A mediados del siglo XIX este sentimiento desembocó en lo que la Historia ha llamado Primavera de los Pueblos pero eso ya es otra historia.

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¿Quién era el Caballero de Gracia?

A cualquier madrileño le sonará este nombre a una calle y una iglesia. Si además eres amante de la zarzuela recordarás un personaje de “La Gran Vía” pero lo cierto es que la vida real de Jacobo Gratti se parece poco a lo que cuenta la leyenda.

Dicen que este buen señor bien parecido y mujeriego poseía una gran fortuna y era el terror de las doncellas madrileñas del siglo XVI. En una ocasión llegó a sobornar a una criada para que narcotizara a una querida suya un poco dura de roer. Cuando entró en la alcoba dispuesto a aprovecharse de la durmiente parece tuvo una experiencia religiosa como la de Enrique Iglesias y abandonó sus promiscuidades para abrazar la vida sacerdotal y purgar sus pecados fundando conventos y hospitales con su fortuna.

Todo mentira. El Caballero de Gracia nació en Módena en 1517. Lo de gracia podría venirle por el apellido Gratti pero la tradición se lo achaca al milagroso episodio que aconteció a su madre al morir. Ya estaban echando tierra sobre el ataud cuando oyeron unos golpes en el interior y la rescataron con vida de un trance cataléptico. Poco después nació Jacobo que pudo considerarse efectivamente agraciado.

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De vida licenciosa nada. Jacobo pasó largas temporadas en España como secretario del nuncio primero y como nuncio después cuando el anterior nuncio se convirtió en Papa. Dedicó la mayor parte de su tiempo a obras benéficas que aún pueden verse en Madrid (la iglesia del Carmen por ejemplo) y se ordenó sacerdote a los 70 años dejando atrás una brillante carrera diplomática. Su mayor legado es la fundación de la Real Antigua y Venerable Congregación de Indignos Esclavos del Santísimo Sacramento, nombre pegadizo donde los haya, que hoy ha cambiado un poco (quizá no demasiado)  por el de Asociación Eucarística del Caballero de Gracia. Murió en olor de santidad con más de 100 años.

En ocasiones se confunde a este personaje con Jacobo Trenci que fue escultor en la obra del Escorial. Curiosamente ambos tienen calles en su honor en Madrid aunque yo personalmente prefiero el nombre de Caballero de Gracia al de Jacometrezo.

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¿Por qué se habla francés en Francia?

Ya vimos la semana pasada que gracias a la invasión normanda un trocito de francés llegó a Inglaterra. Entonces, igual que en España, en Francia se hablaban muchos dialectos procedentes del latín. Tantos eran que para no hacerse un lío los lingüistas los dividieron en dos grandes familias: lange d’oc y lange d’oil. Estos nombres tan caprichosos vienen del modo de decir “sí” en cada lengua. Ambos modos vienen del latín, uno del término “hoc” y el otro de “hoc illud” igual que en español viene del latín “sic”.

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El normando que se exportó a Inglaterra pertenecía al lange d’oil como la mayoría de dialectos del norte y el oeste. Como París está al norte y al oeste el lange d’oil se fue imponiendo como idioma oficial de un modo similar al castellano en España y con el tiempo fue conocido en todas partes como francés. Por eso el “sí” en francés se dice “oui” y no” oc”.

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Mientras tanto, el lange d’oc que había empezado siendo el primer idioma romance en usarse en poesía y danza (la empleaban los primeros juglares medievales) fue quedando reducido a un dialecto menor del sur de Francia, norte de España y oeste de Italia. Como el castellano, recibió la influencia del euskera en su diferenciación del latín (en partes de Gipuzkoa se hablaba gascón a principios del siglo XX).  Hoy día el occitano, que este es otro de sus muchos nombres, se confunde a veces con el provenzal que no es más que otro de los dialectos hijos del lange d’oc. Sí éste hubiera ganado la batalla de la oficialidad durante la revolución francesa, el francés de hoy día nos recordaría más al catalán y vagamente al gallego o al portugués.

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¿Por qué muchas palabras en inglés se parecen a su equivalente en español?

El título no tiene mucho gancho pero seguro que muchas veces os habeis preguntado por qué es posible convertir muchas palabras del español al inglés sin más que cambiar la terminación –cion por –tion, sólo por poner un ejemplo. Nos decían en el colegio que el español está emparentado con el francés, el portugués y el italiano… pero ¿No es el inglés una lengua anglosajona? ¿Por qué tiene entonces palabras derivadas del latín?

La respuesta hay que buscarla tal día como hoy del año 1066 cuando la flota normanda de Guillermo el Conquistador alcanzaba la costa inglesa sin encontrar oposición. Unos meses antes, Eduardo el Confesor había muerto sin descendencia y Harold Godwinson fue coronado rey de Inglaterra a pesar de la existencia de otros dos pretendientes: el propio Guillermo y Harald Hardrada de Noruega.

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Guillermo había reunido en Normandía una flota y un ejército apreciables pero fue detenido al otro lado del canal por vientos contrarios durante 8 meses. Esa fue su gran suerte. Mientras tanto, el ejército que había preparado Harold para defenderse se cansó de esperar y fue dispersándose hasta que a primeros de septiembre llegaron noticias al rey de la invasión que protagonizaba el pretendiente noruego en el norte. Después de cruzar todo el país en 4 días, Harold derrotó a Harald en la batalla de Stamford Bridge (nada que ver con el estadio del Chelsea). Mientras tanto el viento había cambiado en el canal y Harold tuvo que apresurarse a cruzar de nuevo el país entero para no llegar tarde a su cita con la derrota a manos de Guillermo y sus normandos en la batalla de Hastings.

Desde entonces la lengua normanda antigua se convirtió en oficial en la corona inglesa y tras varios siglos de dinastías “francesas” (Normandía, Plantagenet, Angevina) gran parte del vocabulario inglés se tiñó de latín. Por eso, cada vez que os inventéis una palabra en inglés pronunciando la española con acento raro, dadle gracias secretamente a Guillermo el Conquistador.

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¿Por qué es Jerusalen ciudad santa del Islam?

Ya sabemos que los judios tuvieron su templo en Jerusalen y veneran los pocos restos que quedan en el Muro de las Lamentaciones. También hemos visto que los Cristianos honran la ciudad que vio morir a Jesús y alojó su sepulcro. Pero, si Mahoma concibió el Islam en La Meca y lo desarrolló en Medina, ¿Por qué le tienen tanto apego a Jerusalen los musulmanes?

Abraham es el nexo de unión de Judaismo, Cristianismo e Islam. Pues bien, resulta que el lugar donde Abraham estuvo a punto de sacrificar a su hijo es casualmente el mismo desde el que Mahoma ascendió a los cielos en su Viaje Nocturno para reunirse con Dios y ser purificado.  Supongo que ya habréis adivinado que ese lugar está en el corazón de Jerusalén, justo sobre las ruinas del templo judío.

Tras la muerte de Mahoma los primeros califas se lanzarón a la conquista primero de Arabia y luego de todo el cercano y medio oriente, espoleados por el mandato del profeta de extender la palabra de Dios. Fue el segundo califa, Omar, quien hacia el año 687 conquistó Jerusalén a los bizantinos y construyó la Cúpula de la Roca justo en el lugar en que Mahoma subió a los cielos. En ocasiones sa le da el nombre de mezquita erroneamente ya que el culto no se realiza aquí sino en la cercana mezquita Al-Aqsa. Este conjunto que hoy se alza justo encima del antiguo templo de Salomón es para los musulmanes el tercer lugar santo del Islam.

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Entonces recapitulando hemos quedado que los judios que originalmente vivían en Palestina fueron llevados primero a Egipto, escaparon, volvieron a Palestina y conquistarón el pais junto con Jerusalén edificando el templo que destruirían los asirios y babilonios antes de sucumbir ante los persas. Luego volvieron los judios a Palestina justo a tiempo para que los conquistaran los romanos. De la Judea romana surgió una secta judía seguidora de Jesus de Nazaret que con el tiempo se haría religión oficial del imperio que dominaba medio mundo. Desde Arabia surgió otra corriente de la religión judaica que conquisto otro medio mundo en el siglo VII. Estas tres religiones reclaman derechos históricos sobre la región.

Ahora que ya lo hemos comprendido todo veremos como durante los mil años siguientes cristianos y musulmanes rivalizaron por el control de la Tierra Santa para que al final se la quedaran los judíos.

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